lunes, 10 de enero de 2011

Pedazos del ayer

Evoco tras algunas bocanadas
de dulces frutos varios recuerdos,
suave brisa que trae tiempos positivos,
grandes abrazos, algunas miradas, tu risa.
   
Evoco con este vaso bien cargado
los mayores deseos de paz al mundo,
viejos nombres que rompieron esta estatua de piedra,
futuros festejos y anhelos en tu maldito honor.
  
Invoco aquellos calambres insoportables
que reinaron, impune, en infinitas madrugadas.
Y ante tu cordel de acero que me paseaba en medio de la tormenta,
brindo por aquel bello día en que la luz barrió tu imperio.
  
Evoco tu inmortal presencia, aun hoy, acá a mi lado.
Las melodías que me trae pronunciar tu nombre,
el calor de algunos ojos profundos, los viajes por la esencia,
la gente que dejé en el camino, aquellos en peligro de extinción.

martes, 4 de enero de 2011

Eso que no se ve.

Es este el deseo mas verdadero,
el habitar, aún, rara vez en tu risa,
en los luceros de tus ojos fijos,
en el pintalabios desalineado de tu boca 
por algún que otro beso.
  
Es, para esta parte del calendario,
ese elixir soñado por Quin Shi Huang
mi eternidad claramente reflejada en tu esencia
la que hace mas agonizante esta plegaria
que alumbra con mayor fuerza este verano.
  
Es, para estas alturas de la vida,
un suspiro renovador saberte cerca
cuando esta ciclotimia ataca esos lugares
donde entra en cuestiones traumáticas 
el afán de llenar el calendario con tu nombre
sin creer necesitarte en un mañana.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Bello jazmín.

Creo sentir desde tu huerta 
el olor a jazmín, ese perfume 
que despierta en mi una sonrisa.
  
Estas en las texturas del aire,
en la brisa fresca que trae el viento
pequeñas partículas a mis recuerdos.
  
Cada comienzo de año es una plegaria
a tu sincera e intachable memoria,
a tu impecable esencia, a tus ojos de un ocaso sin fin.
  
Te escribo proyectando imágenes
y una huracán de varios colores
que de solo pensarte, llueve por dentro.
  
Te escribo aunque se haga difícil.
Me cuesta horrores hilar palabras
para alguien tan inmenso en este pequeño corazón
que late con mas fuerza al evocarte. 
  
Te escribo sin poder evitar emocionarme,
sin olvidar ni un segundo tu radiante paz.
Me enseñaste, como nadie, con solo una mirada
como en un pequeño punto del espacio
puede existir tanta luz y bondad.
  
Te escribo, abuela, entre tantas bienvenidas
no hay cosa en el mundo que no daría
por volver a sentir tu calma y tu radiante sonrisa,
oasis en este desierto que han apodado vida.
  
Hoy mis fuerzas, intactas, te nombran.
Mi haz de luz, queda tanto por esquivar y tropezar..
Desde este efímero lugar siendo un simple ser vivo
y vos, por siempre, la perfecta eternidad.



martes, 28 de diciembre de 2010

Brilla

Canalizar el no se que de no tenerte,
el dulce tormento de saberte sonriendo.
Llueven lágrimas claras de estrellas olvidadas
sin ser vistas, incapaces de cumplir deseos. 
  
Puedo sentir el verano en tu piel
y el hielo que deja tu ausencia.
Nacen primaveras en tus labios de miel,
mientras caen recuerdos de estos días
como en otoño hojas secas.
  
Se hizo luz la noche con sólo saludarte,
con el cielo verde demorando en suicidarse
sumo sueños al alba riendo a nuestro lado,
a tu cálida voz susurrando pequeños soles.
  
Se sienten mágicos estos suelos desde que llegaste
sin siquiera haber cantado en las texturas de tus labios.
Dudo que exista una pintura mas perfecta
en un cielo de atardecer, a contra luz, tu perfil dibujado.
  
Dulce calvario esperarte, aún así, feliz.
Las noches de bares cruzarte de casualidad,
el deseo más sincero de estos tiempos.
Rogando ni se a quien, que los vasos de fernet
te traigan por arte de magia a mi encuentro. 

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Sueños de diciembre

Sueño con un atardecer eterno,
verde y violeta, con luceros de fondo.
Sueño con noches como esta,
sobre todo en esos instantes en que te siento cerca.

Sueño amaneceres caminando a tu lado,
con la brisa cálida de estos días de verano.
Sueño con viejos amigos que hacen falta y se extrañan,
con el canto de los pájaros, con campos dorados.

Sueño con una sonrisa de ingenuidad 
al saberte cerca y sentirme vivo, inmortal.
Sueño con jardines verdes repletos de flores 
donde conocerte, donde escucharte hablar. 

lunes, 13 de diciembre de 2010

Aparición

No habitarte desde tiempos sagrados,
el triste susurro de pájaros sufrir.
La esencia rota de aquellos días 
bailando el vals de mi existencia sobre tu cuerpo de anís.
  
Está en el misterio, en la piel brillante
el tocarte y despertar un nuevo sentido.
La arena, rápidamente, se convierte en agua 
mientras, ahorcado, me doy por vencido.
  
Habita en tu risa el motivo de mi ceguera.
Es parte de esta paz el saberte aquí, tranquila.
Despierta en tus pasos un horizonte flúor,
morder el fruto prohibido, llevar la corona de espinas.
  
Es el pensar, la tormenta que arrecia,
el sentirte en algún sitio, mi nueva cruz.
Tu nombre, calendario de los días por llegar,
 atardeceres bajo el cielo, las expensas de tu luz.

viernes, 10 de diciembre de 2010

Jardines prohibidos

Espejo de agua al cerrar los ojos
y poder contemplarte serena,
tan pura y tan clara.
  
Bella visión desde este espacio 
en que proyecto tus alas
y trazo sobre tus mejillas 
una leve mueca sonriente.
  
Es no haberte mirado fijo a los ojos,
el no saber de todo este misterio,
de sentirte cerca, dulce y delicado anhelo
el soñarte en este mismo suelo.
  
Es esta creación una obra que estremece,
el no existir en otros segundos
en que yo no te piense.
  
Es este jardín, los deseos,
saberte eterna y en armonía infinita,
cual bellos campos elíseos.
  
Es tu voz el maullar del arpa
sobre un horizonte de atardecer
frente a los campos sagrados
que esperan, como yo, 
tu paso celestial, como a una flor nacer.
  
Es la brisa celestial que adorna tu cuerpo,
jugando nos dió el elixir, el regalo
de ver como un ángel se quedaba adornando
con luces diminutas los pliegues de tu pelo.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Desde acá

Desde acá se pueden apreciar
las maravillas del mundo,
la profundidad del mar
y toda la vida pasar.
  
Las nubes me acarician,
el sol no deja de sangrar.
La noche le reprocha su magica claridad.
  
Todavía siento el olor del hogar,
veo la gente despertar.
Aviones que me rozan, 
tormentas sin final, tristezas pasajeras, 
gente soñando que no quiere despertar.
  
Desde acá se pueden apreciar
las cosas mas lindas del mundo
bosques verdes, largos ríos 
y la vida cambiar.
  
Me cuentan las estrellas 
que están cansadas de iluminar
que varias de ellas estan renunciando,
fugaces derraman su polvo al mar.
  
Todavía siento el olor del hogar, 
trenes sin destinos, la lluvia mojar,
bellos atardeceres, mañanas sin final,
peligros que asechan, gente que se siente mal.
  
Días de trasnochar..

lunes, 6 de diciembre de 2010

Secuelas

Renuncié por siempre a tus brazos,
ahuyentando, por fin, la enorme tempestad
que traía a diario la tormenta
para contemplar un bello sol infinito.
  
Renuncié a tu perfume asfixiante,
liberando a mi cuerpo de los desechos
que tatuaban cada una de las noches
en que era esclavo de tu oscuro reino.
  
Has muerto. Yo te maté, 
aunque ronda rara vez tu fantasma.
Yo liberé un ejército contra tus muertos,
para así, de una vez por todas, salvar mi alma.
  
A veces te dejo volver,
ahora que no traspasas esa línea gigante
que separa lo externo de lo interno
de tus antojos insaciables.

sábado, 4 de diciembre de 2010

2005/2006. Extraño ser.


Recorriste lugares misteriosos,
caminaste paisajes inciertos.
Descendiente de tierras lejanas,
cruel esclavo del viento.

Triste pasado transitaste,
habitante de otros suelos.
La vida no tardara en compensarte
todas las desgracias que anunció el cielo.




Y aunque descubrí tu gran misterio,
sigo sin entender
como puede haber alguien tan frío
que nunca te pudo querer.