jueves, 2 de diciembre de 2010

Cura.

Cuando una punzada de algún olor,
quizás alguna imagen que te enferma de noche
no te deja dormir..
Cuando el aire se reduce a una sola cucharada,
desesperado elixir para no agonizar..
Cuando esa mirada no apuñala tus entrañas,
agua clara en tanta profundidad..
  
Cuando somos viento,
encerrado en un espacio lleno de desechos..
Cuando me toques y no me lastimes,
no enciendas un enjambre de melodías por dentro..
Cuando se resfríe el corazón, 
las mentes, y nos volvamos de hielo..
  
Entonces si, no queda cosa por hacer.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Estabas ahi

El mundo caia lentamente,
brillaban las estrellas en noches sin fin.
Mientras tanto en otros horizontes
surgieron nuevos soles en cientos de vientres.
Y estabas ahí.
  
Caminé eternamente sin rumbo
entre la niebla revolviendo "por ques",
tesoros perdidos, rastros de tu ausencia,
destellos fugaces de tu perfume.
Me supe ahogado en este desierto
donde hace tiempo fui rey.
Y seguías ahí.
  
En un campo un puñado de niños
contemplaban fascinados las estrellas.
En cada sitio rugía la tierra, estallaban bacterias,
las cámaras parpadeaban luces continuas.
Brindaban manos negras, revivíamos en noches eternas.
Y es increíble, pero de todos modos seguías ahí.
  
Inventaron a su antojo la historia.
Mataron con su oscuro poder a cientos de mortales.
Buscaron con poca suerte tesoros escondidos
en las alcobas de las memorias.
Y a cada instante seguías ahí.
  
Alquilé sin éxito los reflejos de mi esencia
Rondé en otros territorios, en otras capitales.
Se quitaron la vida entre lágrimas y sonrisas
en esas noches en que yo trazaba en tu espalda
garabatos y extensas e indelebles líneas verticales.
Y a cada instante estabas ahí.

viernes, 19 de noviembre de 2010

No te tengo

Me he quemado durante varios años
sabiéndote, a diario, en otros brazos.
He buscado inútilmente creerme fuerte.
Y aún así no te tengo.
  
He tratado de ser tu aliado,
he borrado de mi diccionario tu nombre.
Me desangré escuchando tus nuevas historias.
Y sigo acá, sin tenerte.
  
He pasado rachas felices
viviendo en vos tu felicidad.
Me até a la maldición eterna de ser tu amigo.
Sabiéndome mortal por no tenerte.
  
Viajé lejos buscando en otras miradas
la dosis que calme tu infinito efecto.
Busqué incendiar el cementerio
en que se convirtió mi habitación
desde el día en que llenaste las horas de muertos.
  
Ofrecí una recompensa inmensa,
recluté un ejército que cure estos dolores.
Creí encontrar la anestesia permanente 
tras litros y litros de alcohol.
Y ya lo ves, seguís acá conmigo.

martes, 16 de noviembre de 2010

Ciclotimia bipolar


Te miro a los ojos,
mientras esbozas una leve sonrisa
y me tomas de la mano.
Esperé tanto este momento,
tantos años, y hoy siento ganas
de matarte, de una vez, para siempre.
  
¡Es que es tan difícil matarte
de mis sagrados recuerdos!
Estás en las cuerdas vocales de mi alma,
en cada destello de bondad
que los años sumaron a mis días.
  
No logro discernir esta metamorfosis.
Hacer de las horas lo que venga a mi vera.
Las tardes de sol en mi habitación oscurecen
mientras caen hojas de otoño en plena primavera.
   
La oscuridad y la lluvia usualmente golpean mi puerta.
Y casi siempre les abro, sin tener siquiera un sólo motivo.
He dejado, a diario, la persiana bien abierta,
esperando que el recuerdo de viejos tiempos
destruyan la amnesia que sufro como castigo.
  
Hoy despierto y algo nuevo maquilla mi esencia.
¿Podes sentir al sol acariciarte aunque no puedas verlo?
Se que es difícil, pero a veces logro estar bien,
sobre todo cuando me siento alejado de tu presencia.





jueves, 11 de noviembre de 2010

Consumiéndome

Escribí tantas cosas en tu nombre
aunque creas, todavía, que sigo mintiendo.
Me maté yo mismo, desangrándome,
para poder salvarte de estas llamas
en las que sólo me voy consumiendo.
  
No está en mis testamentos
-que infinitas noches me reclamabas-
la fórmula perfecta de la felicidad 
que querías encontrar en los pliegues de la almohada,
en la brisa que dejaba el vaivén de las sábanas.
  
Nunca apostaste por mi
-como yo lo hice en tiempos pasados-
contra la muerte mano a mano.
Jugarse el insomnio, la sombra
o el espíritu de tu cuerpo, que en algunas noches
por mi habitación aún sigue rondando.
  
En todos aquellos últimos encuentros,
recuerdo claramente, después de aquel abrazo
como tu mirada, de sólo hacer memoria,
al tiempo mismo y a mi alma helaba
y hoy, sin ir más lejos, continúa congelando.
  
Siempre me reprochabas
que sólo me importaba mi propia felicidad.
Yo dejé en tus manos mi vida entera,
esperando que de vos dependiera ser feliz
desde el día que quedé ciego al mirarte a los ojos,
poniendo fin a tanta tempestad empapada de gris.



sábado, 6 de noviembre de 2010

Eras (4.V.2008)

Eras la vida, la paz, 
el cielo de cada ocaso,
el ángel que siempre soñé, 
la luz que se filtra por mi ventana.
   
Eras el aire fresco y suave de la mañana, 
mis coordenadas exactas,
el tiempo pararse en mis manos, 
el sonido de las campanas.
  
Eras la paz que toda la vida había esperado,
ir y volver del cielo con sólo pensarte,
el agua pura del deshielo de la montaña,
el hermoso motivo de las largas noches de verano.
  
Eras la brisa matutina rozar en mi cara,
el jardín más bello de este reino,
la dulzura que tanto hace falta,
la princesa radiante de este gris cuento.
  
Eras las soñadas tardes de primavera,
el primer motivo de cada despertar.
La luz que iluminaba las estrellas,
el cálido rugir de las olas sobre el mar.
  
Eras el color de cada crepúsculo,
el tópico de mis sueños.
Mi desconexión del mundo,
las alas cuando aún podía volar.
La tan añorada revolución. La libertad.
  
Eras el huracán que arrasaba con mi cabeza,
el deseo al caer una estrella fugaz.
En las noches de verano a oscuras,
el cielo, las estrellas, la luna clara, 
el whisky, los habanos,
pensar en lo pequeños que somos
respecto de tanta inmensidad.
  
Era tu voz lenguaje de sirenas, 
suave bruma de mar.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Escrito hace tiempo atrás (Tomo XII): "Futuro"

Sos o seras de otro/s,
conoceras tantos cuerpos,
tantas camas,
tantos besos
que se borrará del viento
los recuerdos
de aquellas noches
debajo de las frasadas
 
Amarás tantos ojos,
abrazarás fuerte,
como si se el mundo terminara.
    
Soñarás noches eternas
en brazos cálidos,
en fuegos nuevos.
 
Amarás, o creerás amar
para toda la vida.
Pensarás en esa persona
cada día antes de irte a dormir.
  
Sentirás un fuego interno
quemándote en cada estación.
Despertarás con su nombre
antes de saber quien sos.
 
Hablarás sin hablar,
sentirás miles de cosas,
quizás miles más
de las que sentiste hasta ahora.
Tendrás, o creerás tener el cielo,
el sol, las estrellas eternas,
te abrazarás a otros cielos,
a nuevos cuentos..
 
O quizás no,
quizás no sea así,
quizás descubras
un enorme vacío,
besos silenciosos,
sin revolución en el pecho.
 
Quizás descubras
que el tiempo no existe,
que los errores te golpean,
que el alma se mancha
a diario un poco más.
 
Quizás descubras
que nadie te hace sonreir
como en aquellos días
que con sólo vernos
no existía felicidad mas grande.
  
Quizás derrocho palabras al aire.
Quizás no.

Escrito hace tiempo atrás (Tomo XI): "Utopía desesperada"

Desear con el alma no encontrarte jamás,
ni saber de vos, ni que decis, ni que haces.

Desear expulsar esas gotas oscuras
con las que manchaste mi alma,
que el sol limpie tu esencia,
que te vayas tan lejos de mis pasos
y tu recuerdo se vaya con tu ausencia.

Desear perderte para siempre en un sueño,
que las estrellas de la noche borren tu rostro.
De Cachora a Choquequirao ya no quererte.

Vas por la vida, clavel del aire,
secando corazones, cuerpos, rostros.
Vas a tu antojo encontrando
cuando se te viene la gana,
estados momentáneos, nuevos besos
que ameriten la ocasión.

Escrito hace tiempo atrás (Tomo X): "Verte de casualidad"

Respiración agitada.
Dolor. 
Revuelto de estómago,
de cuerpo. 
Lluvia de recuerdos,
vientos que mezclan.
Imágenes agridulces.
Querer desaparecer,
borrar todo, 
volver el tiempo atrás.
Alcohol que no quema,
que no trae olvido.
Compañías obligadas,
buscar posibles salidas.
Saberte de nadie,
dudar de aquellos tiempos.
Irse lejos,
a un lugar que no existe.
Huir y encontrarte
hasta en el asiento del auto.
Y viene la paranoia
de pensar lo peor,
de dudar de todo.
Y viene el miedo,
ese miedo que quema en las noches,
que late en la sien.
Que lleva a recordarte,
a no dejarte ir,
a no saberte con otro,
que nadie te toque,
que nadie te conozca sin ropa,
que nadie mas te pueda desnudar
vestida y sin tenerte físicamente..

Escrito hace tiempo atrás (Tomo IX): "Poemas en Deja Vu"

Y se va, y vuelve.
Vuelve mas de lo que se va.
Es tranquilidad el desaparecer,
dormir por largo rato
y soñar con colores y arco iris,
animales, paisajes.
  
Llegar a entender,
controlar la respiración.
Traspasar los ojos,
llegar a abrazar el alma
y saber, así, que quizás 
nunca hubo solución.
  
Ya no se que más esperar,
que más llegar a pensar.
Hay una sola solución posible,
la más difícil, pero quizás la mejor.
  
Es terminar de percibir,
de convencerse definitivamente.
Es no caer, ser fuerte de una vez.
Es mirarte y comprender
que no es lo mismo
la clase de amor que te tengo,
y la que me tenés.
  
Mentiras que ya no creo,
que en los ojos se delatan.
Mentiras que no entiendo el sentido,
el propósito, el fin mismo.
Mentiras que me necesitan,
que me quieren arrastrar.